Crecimiento económico EEUU se desacelera en el cuarto trimestre

WASHINGTON, 27 feb (Reuters) – El crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró en el cuarto trimestre, confirmó el jueves el Gobierno, y la pérdida de impulso parece haber persistido a inicios de este trimestre en medio de las bajas temperaturas y la preocupación de que los aranceles perjudiquen el gasto a través de precios más altos.

El Producto Interno Bruto aumentó a una tasa anualizada del 2,3% el pasado trimestre tras acelerarse a un ritmo del 3,1% en el periodo julio-septiembre, dijo el jueves la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio en su segunda estimación del PIB para los últimos tres meses del año pasado.

Los economistas encuestados por Reuters esperaban que el crecimiento del PIB no se revisara. El crecimiento del PIB se revisó al alza en menos de 0,1 puntos porcentuales, lo que tras el redondeo igualó la tasa del 2,3% estimada el mes pasado.

Las mejoras del gasto público y las exportaciones se vieron compensadas en parte por las revisiones a la baja del gasto de consumo y la inversión. No obstante, el gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la economía, creció a un ritmo del 4,2% el pasado trimestre tras el redondeo, igualando la estimación previa.

La economía creció un 2,8% en 2024 tras expandirse un 2,9% en 2023.

Se está expandiendo muy por encima de la tasa del 1,8% que los responsables de política monetaria de la Reserva Federal consideran el ritmo de crecimiento no inflacionario.

Sin embargo, hay indicios de que el crecimiento se enfrió aún más a principios del primer trimestre.

Las tormentas de nieve y las temperaturas inusualmente bajas que cubrieron muchas partes del país en enero afectaron a las ventas al por menor y al mercado inmobiliario y también han frenado el crecimiento del empleo.

Los aranceles a las importaciones, ya impuestos o previstos por el presidente Donald Trump en su primer mes de mandato, han erosionado la confianza de consumidores y empresas. Crece el temor a que los aranceles, que son un impuesto, aumenten los precios de los bienes y limiten la capacidad de la Fed para seguir recortando las tasas de interés.

También se considera que los esfuerzos de la administración Trump por recortar el gasto y reducir el tamaño del Gobierno, que han dado lugar a despidos sin precedentes de trabajadores federales, suponen un riesgo para el gasto, el principal motor de la economía. Los contratistas federales también se han visto afectados por los recortes del gasto.

Una medida de la demanda interna, las ventas finales a compradores domésticos privados -excluidas las existencias, el comercio y el Gobierno- aumentó a un ritmo del 3,0%. Previamente se estimaba que las ventas finales privadas habían crecido a un ritmo del 3,2%.

El índice de precios de los gastos de consumo personal, excluidos los alimentos y la energía, aumentó a un ritmo revisado al alza del 2,7%. La llamada inflación subyacente del PCE había aumentado a una tasa del 2,5%.

El índice de precios PCE subyacente es una de las medidas de inflación que sigue el banco central estadounidense para alcanzar su objetivo del 2%.

La Fed dejó de recortar las tasas de interés en enero, tras haberlas reducido en 100 puntos básicos desde septiembre, al rango del 4,25% y el 4,50%. Subió el costo del crédito un 5,25% entre 2022 y 2023.

(Reporte de Lucia Mutikani; Editado en Español por Manuel Farías)

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