Por John Irish y Elizabeth Pineau
PARÍS, 27 mar (Reuters) -Los líderes europeos reafirmaron su apoyo a largo plazo a Ucrania durante una cumbre celebrada el jueves en París, pero no parecieron avanzar mucho sobre el papel que podrían desempeñar a la hora de ofrecer garantías de seguridad si se llega a un acuerdo de paz con Moscú.
Fue la tercera cumbre de lo que Francia y Reino Unido han llamado la “coalición de los dispuestos”, lo que refleja la preocupación entre los europeos de que Estados Unidos ya no representa un baluarte firme de apoyo a Ucrania en su lucha de tres años contra Rusia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, en el cargo desde el 20 de enero, ha dicho que quiere mediar para poner fin rápidamente a la guerra. Pero una serie de conversaciones bilaterales entre Estados Unidos y los bandos enfrentados aún no han logrado una disminución significativa de las hostilidades.
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que los líderes habían acordado la necesidad de más apoyo a Ucrania para garantizar que se encuentre en la posición más fuerte posible para cualquier proceso de paz, sin dar más detalles. También dijo que le gustaría que el acuerdo de paz se desarrollara “en días y semanas, no en meses”.
Los esfuerzos europeos por crear acuerdos de seguridad para Ucrania se han ido alejando del envío de tropas en favor de otras alternativas, ya que se enfrentan a limitaciones políticas y logísticas, y a la perspectiva de que Rusia y Estados Unidos se opongan a sus planes.
Aun así, el coanfitrión, el presidente francés Emmanuel Macron, dijo que varios países habían acordado seguir adelante con una idea franco-británica para lo que llamó una “fuerza de seguridad” que se desplegaría en caso de un acuerdo de paz para disuadir futuras agresiones rusas.
“Hoy no ha habido unanimidad, como todos sabemos, y no necesitamos unanimidad”, dijo Macron en rueda de prensa.
Delegaciones militares viajarán a Ucrania en los próximos días para empezar a trabajar en cómo serían los contornos de un Ejército ucraniano fuerte a largo plazo, añadió.
Europa está siendo presionada por Trump para que asuma una parte mucho mayor de la carga de seguridad en su propio patio trasero, pero el anémico crecimiento económico del continente y los altos niveles de deuda han complicado su tarea.
Macron habló con Trump antes de la reunión, informó la Presidencia francesa. Aunque Estados Unidos no estuvo presente, funcionarios franceses afirman que el resultado de la reunión se compartirá con Washington.
La “fuerza de seguridad” propuesta y posicionada en Ucrania tendría como objetivo ofrecer garantías de seguridad y disuadir futuras agresiones de Rusia, aunque por el momento hay pocos indicios de que Estados Unidos vaya a ofrecer su respaldo.
NO HAY APOYO AL ALIVIO DE LAS SANCIONES
En la cumbre hubo un amplio consenso en que sería un error estratégico relajar prematuramente las sanciones a Rusia, una condición que Moscú ha puesto para que entre en vigor el acuerdo de alto el fuego en el mar Negro.
“Quedó absolutamente claro que Rusia está intentando retrasar, está jugando, y tenemos que ser absolutamente claros al respecto”, declaró Starmer tras la reunión, junto al presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
Ha quedado “totalmente claro que ahora no es el momento de levantar las sanciones, sino todo lo contrario”, añadió Starmer.
Zelenski, que aceptó a principios de este mes seguir adelante con las conversaciones de alto el fuego para garantizar la reanudación de la ayuda estadounidense y el intercambio de inteligencia que fueron suspendidos brevemente por Trump, dijo que eran necesarias sanciones más duras contra Rusia.
Francia prometió 2.000 millones de euros en nueva ayuda militar a Ucrania antes de la reunión de unos 30 líderes.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, acusó el jueves a Francia y Reino Unido de tramar planes para una “intervención militar en Ucrania” bajo la apariencia de una misión de mantenimiento de la paz, y agregó que tal intervención podría conducir a un choque militar directo entre Rusia y la OTAN.
El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, reiteró a última hora del miércoles la oposición de su país a cualquier fuerza de este tipo.
“(No enviaremos) tropas en una misión a menos que formen parte de las Naciones Unidas, (ésta) es la única condición para que despleguemos personal militar” en Ucrania, declaró Tajani.
El primer ministro checo, Petr Fiala, afirmó el jueves que era “prematuro” hablar del envío de tropas europeas a Ucrania antes de que se conozcan las condiciones del alto el fuego.
(Información adicional de Angelo Amante en Roma y William James en Londres; edición de Rod Nickel y Frances Kerry; edición en español de María Bayarri Cárdenas, Jorge Ollero Castela y Ricardo Figueroa)