CIUDAD DE MÉXICO, 3 abr (Reuters) – La presidenta Claudia Sheinbaum celebró el jueves la exclusión de México del arancel general del 10% de Estados Unidos al mercado mundial, aunque dijo que el Gobierno seguirá negociando con Washington para frenar gravámenes anunciados previamente para sectores como el automotriz, y el de acero y aluminio.
La segunda mayor economía de América Latina no fue incluida en la lista general de barreras arancelarias presentadas por Donald Trump en la víspera, aunque en una hoja informativa la Casa Blanca informó que mantiene los gravámenes impuestos previamente a México y Canadá en varios sectores.
“En el caso de México no hay aranceles adicionales (…) y eso es bueno para el país”, dijo la mandataria en su conferencia de prensa diaria matutina.
En su hoja informativa, la Casa Blanca detalló que los bienes que cumplen con el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, el TMEC, seguirán sin arancel, y los que no, tendrán uno del 25% y la energía y la potasa que lo incumplan tendrán otro del 10%.
“El tratado se mantiene, eso es un logro mayor”, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en la conferencia de Sheinbaum. “En un nuevo orden comercial fundado en tarifas es muy difícil que sobreviva un tratado de libre comercio”, agregó. Está previsto que el TMEC sea revisado por sus socios en 2026.
Sheinbaum dijo que su administración ha estado conversando con las tres empresas automotrices alemanas presentes en el país, Volkswagen, Mercedes Benz y BMW, buscando que los autos que exportan a Estados Unidos cumplan con el tratado regional, con mayor contenido de origen norteamericano en su fabricación.
Ebrard indicó que el 84% del sector automotor en México, donde están presentes también compañías estadounidenses como GM, Ford y Stellantis, japonesas como Toyota y Nissan, y coreanas como Kia, cumple con el TMEC.
Explicó que el Gobierno espera lograr en los próximos 40 días las mejores condiciones respecto a otras naciones para su industria automotriz y también para la de acero y aluminio. La presidenta recordó que, aún con aranceles, México cuenta con la ventaja de la cercanía física al mercado estadounidense.
Sheinbaum señaló también que su expectativa es que los gravámenes fuera del TMEC ligados a la exigencia de Trump de que sus socios comerciales norteamericanos hagan más para contener la migración irregular y el tráfico ilegal de la droga fentanilo, bajen a 12% desde 25%.
En el nuevo escenario, añadió la presidenta, empresas de países afectados por el arancel global de Trump en otras partes del mundo deberían analizar la posibilidad de invertir en México para poder introducir sus productos en el mercado estadounidense con las ventajas del TMEC.
Más tarde el jueves, la mandataria anunció en un acto ante autoridades, empresarios y sindicatos locales que el Gobierno publicará varios decretos en mayo para fortalecer las industrias del acero y del aluminio, y la automotriz.
El 5 de mayo será el turno del acero y el aluminio, y el 16 del sector automotor, detalló Sheinbaum en el evento, donde presentó 18 acciones del llamado Plan México, destinadas a fortalecer la economía nacional, pero no detalló ninguna medida de represalia a los aranceles estadounidenses.
México era una de las naciones más expuestas a las tarifas comerciales de Trump porque el 80% de sus exportaciones tienen como destino Estados Unidos y por las importantes inversiones de empresas estadounidenses que fabrican en territorio mexicano para exportar luego a su país de origen.
En medio de la euforia gubernamental, el peso mexicano se apreciaba cerca de un 1.30% a primeras horas de la tarde, después de oscilar más temprano en sus mejores niveles desde noviembre de 2024, mientras que la bolsa ascendía un 0.65%, el mejor desempeño entre una cesta de plazas accionarias globales.
(Reporte de Raúl Cortés Fernández y Ana Isabel Martínez; Reporte adicional de Noé Torres; Editado por Natalia Ramos)