MOSCÚ, 28 feb (Reuters) – El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglás en inglés) dijo el viernes que había detenido a dos figuras eclesiásticas sospechosas de conspirar para asesinar a un sacerdote cercano al presidente Vladimir Putin por orden de una agencia de espionaje ucraniana.
Kiev no reaccionó inmediatamente a la acusación.
El presunto objetivo era Tikhon Shevkunov, de 66 años, al que los medios de comunicación rusos describen desde hace años como “el confesor de Putin”, algo que él no ha confirmado ni desmentido, mantiene una relación pública con el presidente Vladimir Putin desde finales de la década de 1990, y el Kremlin ha afirmado que ambos se conocen bien.
El Kremlin condenó el supuesto plan de asesinato.
“Está claro que el régimen de Kiev no se acobarda ante nada”, dijo a la prensa su portavoz, Dmitri Peskov. “En este caso, nada es sagrado. Esto se confirma una vez más”.
En 2023 fue nombrado metropolitano de Crimea, convirtiéndose en uno de los máximos responsables de la Iglesia Ortodoxa rusa en la península, que Rusia se anexionó de Ucrania en 2014.
El FSB dijo en un comunicado que había detenido a dos hombres que, según dijo, habían sido reclutados por la inteligencia militar ucraniana en el servicio de mensajería Telegram a mediados de 2024. También que había confiscado un artefacto explosivo improvisado y dos pasaportes ucranianos falsos.
Uno de los hombres, Nikita Ivankovich, es clérigo ruso en una iglesia de Moscú. El otro, Denis Popovich, ucraniano nacido en la ciudad occidental de Chernivtsi, trabajaba como ayudante de Shevkunov.
Las autoridades difundieron vídeos de ambos hombres confesando el complot. Hablaron con titubeos y no quedó claro en qué circunstancias se habían obtenido las confesiones.
Popovich dijo que había sido reclutado para vigilar los movimientos de Shevkunov y que le habían amenazado con el asesinato de sus familiares a menos que cumpliera. Dijo que entonces le encargaron encontrar un cómplice para “eliminar” a Shevkunov.
Dijo que el plan era colocar una bomba en un edificio residencial del monasterio Sretensky del siglo XIV en Moscú, donde Shevkunov fue superior hasta 2018.
Ivankovich, en su confesión, dijo que los hombres habían recibido una bomba de fabricación casera para llevar a cabo el ataque. El vídeo mostraba a los investigadores recuperando una caja y pasaportes falsos de un escondite en un bosque.
Ucrania se ha responsabilizado de varios asesinatos en Rusia desde el inicio de la guerra en 2022, entre ellos el del bloguero ucraniano pro-Moscú Vladlen Tatarsky en abril de 2023, y el del jefe de los soldados de Protección Nuclear, Biológica y Química de Rusia, Igor Kirillov, en diciembre de 2024.
(Información de Reuters; redacción de Felix Light; edición de Andrew Osborn y Mark Trevelyan; edición en español de María Bayarri Cárdenas)