Por Andrea Shalal, Joe Cash y Philip Blenkinsop
WASHINGTON/PEKÍN/BRUSELAS, 3 abr (Reuters) – La decisión del presidente Donald Trump de imponer un arancel del 10% a la mayoría de los bienes importados a Estados Unidos, así como gravámenes mucho más elevados a decenas de rivales y aliados por igual, ha intensificado una guerra comercial mundial que amenaza con avivar la inflación y estancar el crecimiento.
Las amplias sanciones anunciadas el miércoles en la serena rosaleda de la Casa Blanca desataron de inmediato turbulencias en los mercados mundiales y suscitaron la condena de otros líderes que se enfrentan ahora al final de una era de liberalización comercial que ha configurado el orden mundial durante décadas.
Mientras Asia digería la noticia el jueves, las bolsas de Pekín y Tokio se hundían hasta mínimos de varios meses y los futuros de las bolsas estadounidenses y europeas también apuntaban a fuertes pérdidas, mientras los inversores se refugiaban en la seguridad de los bonos y el oro.
China, la segunda economía del mundo, se enfrenta ahora a aranceles del 54% sobre las exportaciones a Estados Unidos, y la Unión Europea ha prometido contramedidas. Amigos y enemigos de Washington se han unido para criticar unas medidas que temen que asesten un golpe devastador al comercio mundial.
“Las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el mundo”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, añadiendo que el bloque de 27 países se preparaba para contraatacar si fracasaban las conversaciones con Washington.
El jefe del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió anteriormente de que cualquier medida de represalia de este tipo sólo conduciría a una escalada.
Entre los estrechos aliados de Estados Unidos, la Unión Europea era el blanco con un 20%, Japón con un 24%, Corea del Sur con un 25% y Taiwán con un 32%. Incluso algunos territorios minúsculos e islas deshabitadas de la Antártida se vieron afectados por los aranceles, según una lista publicada por la Casa Blanca en la red social X.
Los aranceles base entrarán en vigor el 5 de abril y las tasas “recíprocas” más altas el 9 de abril.
Trump dijo que los aranceles “recíprocos” eran una respuesta a las tasas y otras barreras no arancelarias impuestas a los productos estadounidenses. Argumentó que los nuevos gravámenes impulsarán los empleos manufactureros en el país.
“Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, saqueado, violado y expoliado por naciones cercanas y lejanas”, dijo Trump.
Economistas externos han advertido de que los aranceles podrían ralentizar la economía mundial, aumentar el riesgo de recesión e incrementar en miles de dólares el coste de vida de la familia media estadounidense.
Canadá y México, los dos mayores socios comerciales de Estados Unidos, ya se enfrentan a aranceles del 25% en muchos productos y no se enfrentarán a gravámenes adicionales a partir del anuncio del miércoles.
Incluso algunos aliados republicanos han expresado su preocupación por la agresiva política comercial de Trump.
Los aranceles recíprocos no se aplican a ciertos bienes, incluidos el cobre, los productos farmacéuticos, los semiconductores, la madera, el oro, la energía y “ciertos minerales que no están disponibles en Estados Unidos”, según una hoja informativa de la Casa Blanca.
Tras sus declaraciones, Trump también firmó una orden para cerrar una laguna comercial utilizada para enviar paquetes de bajo valor —aquellos valorados en 800 dólares o menos— libres de impuestos desde China, conocida como “de minimis”. La orden abarca mercancías procedentes de China y Hong Kong y entrará en vigor el 2 de mayo, según la Casa Blanca, que dijo que la medida tenía por objeto frenar el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos.
Los fabricantes chinos de productos químicos son los principales proveedores de las materias primas que compran los cárteles mexicanos para producir la mortífera droga, según las autoridades antidroga estadounidenses. Una investigación de Reuters del año pasado mostró cómo los traficantes suelen pasar estos productos químicos a través de Estados Unidos aprovechando la norma de minimis. China ha negado repetidamente su culpabilidad.
Trump también está planeando otros aranceles dirigidos a semiconductores, productos farmacéuticos y minerales potencialmente críticos, dijo las autoridades.
(Información adicional de Kanishka Singh y Steve Holland en Washington, Joe Cash en Pekín y Benoit van Overstraeten y Philip Blenkinsop en Bruselas; escrito por Andy Sullivan, Joseph Ax y John Geddie; editado por Alistair Bell, Diane Craft y Lincoln Feast; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)